¿Por qué es importante cuidar los dientes de leche?
Los adultos tenemos muy claro que es esencial mantener unos buenos hábitos de higiene y alimentación para cuidar de la salud bucodental, pero no existe esta misma percepción con los dientes de leche de los más pequeños de la casa.
Según la encuesta anual que realiza el Consejo General de Colegios de Dentistas de España, un 70% de los niños menores de 4 años no han visitado nunca al dentista, lo que demuestra la poca importancia que los padres dan a esta etapa de la dentición de los más pequeños. Esto es un gran error, ya que la forma de cuidar los dientes de leche condicionará la salud bucodental del niño cuando crezca y le salgan las piezas definitivas.
Las tres fases o edades de la dentadura
A lo largo de la vida de una persona, los dientes pasan por tres etapas o edades, cada una de ellas fundamental para la futura salud bucodental.
Por un lado, encontramos la fase de erupción de los dientes de leche, que comienza alrededor de los 6 meses de edad y dura hasta los 2 años. Desde este tenemos que empezar a cuidar cada unas de las piezas dentales temporales, ya que la posición y la salud que estas tengan afectará a la erupción de los dientes permanentes, a la masticación e, incluso, al sistema fonador del niño. Tras esta etapa, encontramos la segunda fase, la de caída, y la tercera, la de erupción de los dientes definitivos. Ambas coinciden en el tiempo, ya que se producen entre los 6 y los 12 años, aproximadamente. En este momento se formará la dentadura permanente de la persona.
¿Para qué sirven los dientes de leche?
Aunque acostumbremos a darles poca importancia, son fundamentales para el correcto desarrollo de los pequeños.
En primer lugar, porque cada pieza de leche crea y mantiene el espacio que, con el tiempo, pasará a ocupar el diente permanente. Esto previene los movimientos en las piezas colindantes y las malformaciones indeseadas en la dentadura.
Los dientes de leche también permiten la correcta masticación, lo que ayudará al pequeño a alimentarse correctamente, e intervienen en la fonación, ya que evitarán problemas de habla y pronunciación por malformaciones en la dentadura.
Por último, una buena salud bucodental en las piezas de leche puede reducir, en los niños, la aparición de infecciones del sistema fonador, como la amigdalitis y la otitis.
¿Cómo cuidar los dientes de leche?
Para llevar a cabo un correcto cuidado de la dentadura temporal de los más pequeños de la casa, debemos llevarlos a las revisiones periódicas con el dentista. La primera de estas visitas debería realizarse cuando el bebé tenga un año. De esta forma, el dentista podrá detectar a tiempo cualquier posible problema o enfermedad.
Por otro lado, debemos inculcarles desde bien pequeños unos buenos hábitos de higiene bucodental, enseñándoles que deben lavarse los dientes después de cada comida, y una dieta baja en azúcares para evitar la aparición de las temidas caries, la enfermedad infecciosa más común en niños en el ámbito de la salud dental.
